El talento joven es el oxígeno para las organizaciones preparadas para el futuro. Sin embargo, sin estructura, dirección y reconocimiento, muchos talentos fluyen antes de que realmente florezcan. ¿La solución? Un programa de talento bien pensado que no solo desarrolla, sino que también se conecta con los objetivos estratégicos de la organización. Con el Programa de Talento y Liderazgo Joven de Deepler, ayudamos a las organizaciones a identificar, activar y hacer crecer a los jóvenes líderes, apoyándonos en datos y teniendo en cuenta el contexto cultural.
Con demasiada frecuencia, los programas de talento se basan en modelos de liderazgo genéricos o en módulos de formación independientes. Esto lleva a una pérdida de motivación, porque los jóvenes talentos no se reconocen a sí mismos en el enfoque, o porque el programa es independiente de lo que realmente está sucediendo en la organización.
Por eso, Deepler comienza con los datos: ¿qué sucede en la organización, cuáles son los desafíos estratégicos y cómo pueden los talentos desempeñar un papel en esto? Planificamos el contexto organizacional y la dinámica del equipo y, a partir de ahí, creamos un programa personalizado. No se trata de un modelo único para todos, sino de un camino de crecimiento que se adapte a su organización y al potencial de los participantes.
Muchas organizaciones subestiman el efecto de los líderes jóvenes como impulsores del cambio. Especialmente cuando se apropian de los temas que prevalecen en la organización. En nuestro programa de talento, vinculamos a los jóvenes talentos con los cambios actuales, como la cultura del feedback, la diversidad o la cooperación entre equipos.
Son supervisados como «agentes de cambio», se les proporcionan las herramientas adecuadas y se desarrollan en temas como la influencia, la comunicación y la inteligencia colectiva. Así es como su liderazgo crece orgánicamente, no como un rol formal, sino como un estilo de comportamiento.
Estructura del programa: tomar conciencia, supervisar, salvaguardar
Un programa de talento efectivo tiene tres fases:
1. Toma conciencia: mediante encuestas más exhaustivas y análisis de equipos, descubrimos qué es lo que se necesita y dónde hay oportunidades para el liderazgo joven.
2. Supervisión: a través de sesiones de trabajo, entrevistas y rondas de retroalimentación, los participantes reciben orientación y espacio para desarrollar su liderazgo.
3. Garantía: al vincular proyectos concretos, mediciones de impacto y presentaciones a MT o a la gerencia, se crea un impacto visible.
El papel de los RRHH y de los gerentes es esencial en este sentido. Por eso también supervisamos la gestión del programa y nos aseguramos de que el programa cuente con el respaldo y la integración de la organización.
Nuestra experiencia demuestra que cuando los jóvenes talentos tienen una influencia y se dan cuenta de que su contribución es importante, permanecen conectados durante más tiempo. Se desarrollan más rápido, toman la iniciativa antes y crean una cultura organizacional que se centra en el aprendizaje, la propiedad y la colaboración.
Con el Programa de Talentos de Deepler, colocas el liderazgo joven en el mapa, no como una promesa, sino como una realidad.