Una organización es tan fuerte como lo sean sus equipos. Pero con demasiada frecuencia, los problemas del equipo se resuelven sintomáticamente: un día de equipo aquí, un entrenamiento allá. Lo que falta es una visión estructural del funcionamiento de un equipo y un enfoque de desarrollo que se adapte a la dinámica de ese equipo. Por eso, Deepler ofrece consultoría sobre desarrollo y entrenamiento de equipos: un servicio que combina el contenido con la intervención y los datos con el diálogo.
No hay dos equipos iguales. Algunos luchan con roles poco claros, otros con la tensión o la falta de confianza. Algunos equipos prosperan, pero no tienen una dirección común. Con el módulo de equipos de Deepler, revelamos patrones: ¿cómo es la experiencia del equipo, en qué se diferencia del resto de la organización y qué temas merecen atención?
Basándonos en estas ideas, elaboramos un plan de desarrollo junto con el líder del equipo y el departamento de recursos humanos, en el que las intervenciones correctas, desde las reuniones de equipo hasta el entrenamiento individual, están vinculadas a objetivos medibles.
Nuestro enfoque va más allá del coaching tradicional. Combinamos la seguridad psicológica, los roles de equipo, los patrones de colaboración y el estilo de liderazgo en una visión integrada del desempeño. No como un fin en sí mismo, sino como un punto de partida para conversaciones, avances y cambios.
Facilitamos sesiones interactivas, en las que reflejamos al equipo en sus propios datos. Esto garantiza el reconocimiento y la propiedad inmediatos. No hay generalizaciones ni modelos, sino sus propios patrones sobre la mesa.
En cualquier equipo, el papel del gerente es crucial. Por eso no solo entrenamos al equipo, sino también al líder del equipo. ¿Cómo se dan instrucciones sin microgestionar? ¿Cómo se mantiene unido el grupo cuando aumenta la carga de trabajo? Guiamos a los gerentes en el fortalecimiento de su liderazgo, con herramientas prácticas y una visión estratégica.
Para ello, utilizamos el modelo de inteligencia colectiva de Deepler para determinar la fase de desarrollo del equipo: ¿siguen siendo pasivos y reactivos (crowdsourcing) o ya son capaces de crear conjuntamente? De este modo, adaptamos nuestra orientación a la fase en la que se encuentra el equipo.
Como todos los procesos de equipo en Deepler comienzan con la medición y terminan con la evaluación, también sabemos qué es lo que funciona. Usamos medidas de efecto para determinar si las intervenciones del equipo tienen los resultados deseados. ¿Han mejorado realmente la confianza y la cooperación? ¿Ha aumentado el compromiso?
Sobre esta base, podemos hacer ajustes y garantizar que el crecimiento no sea un accidente, sino el resultado de un enfoque inteligente.