Un buen plan de intervención es un buen punto de partida, pero solo durante la implementación queda claro si el cambio realmente se está afianzando. Ahí radica el mayor desafío: ejecutar de manera consistente las acciones correctas, en el momento adecuado y por parte de las personas adecuadas. Por eso, Deepler no solo ofrece información y estrategias, sino también la orientación de las intervenciones, para que el cambio no acabe en buenas intenciones.
El cambio organizacional no es un proceso lineal. Los planes cambian, las prioridades cambian, las personas se relacionan o abandonan los estudios. Sin una dirección estricta y sin un sentido de la dinámica de los equipos, las intervenciones se estancan rápidamente. Por eso apoyamos activamente a las organizaciones en la implementación de las intervenciones: desde las sesiones iniciales hasta las de progreso, desde las discusiones de apoyo hasta los ajustes.
Para ello, nuestros consultores trabajan en estrecha colaboración con RRHH, los líderes de equipo y la dirección. Somos tanto una guía como un impulsor al mismo tiempo, con un ojo puesto en el contenido y el proceso.
En la guía, trabajamos con Deepler Tracks, entornos de proyectos digitales en los que las intervenciones se estructuran, se les hace un seguimiento y se vinculan a los puntos de medición. Esto proporciona una visión general de lo que está sucediendo, dónde reside la titularidad y cuándo evaluar.
Este enfoque proporciona orientación en la complejidad del cambio. Cada intervención está vinculada a un objetivo, una hipótesis y una persona responsable. Ayudamos a configurar, supervisar y afinar todo esto, de modo que cada acción contribuya de manera significativa al objetivo de cambio más amplio.
Una parte importante de nuestra guía consiste en activar a los gerentes. Gran parte del éxito de los cambios depende de su comportamiento, creencias y modelo a seguir. Los guiamos para que asuman la responsabilidad, se dirijan a sus equipos y mantengan la historia del cambio.
Para ello, utilizamos formatos como entrevistas con comentarios, sesiones de equipo y reflejos de liderazgo. También trabajamos con programas de embajadores, para que el movimiento positivo se extienda no solo de arriba hacia abajo, sino también de forma horizontal.
Cada intervención en Deepler se monitoriza mediante mediciones de efectos. Muestran lo que funciona y lo que no. Usamos estos conocimientos durante la orientación para reflexionar, ajustar y seguir aprendiendo con el equipo.
De esta manera, no solo generamos cambios, sino que también desarrollamos la capacidad de cambiar.
La guía de intervención de Deepler es modular. Usted elige el nivel de soporte:
· Orientación con una intervención (por ejemplo, desarrollo del liderazgo o cultura de retroalimentación)
· Supervisión de un programa integral (múltiples intervenciones paralelas)
· Coordinación y entrenamiento de agentes de cambio internos o embajadores
Con Deepler como socio en progreso, tiene la seguridad de contar con algo más que un simple asesoramiento. Recibirás una guía comprometida que te ayudará a crear un cambio tangible, respaldado y duradero.